Tu madre no es solo con quien nacemos, sino con quien crecemos, en quien nos apoyamos, con quien reímos y a quien regresamos siempre. Son los momentos tranquilos y los ruidosos. Las miradas compartidas que dicen "Te entiendo". La fe inquebrantable en el otro, incluso cuando fallamos. La madre es un vínculo que se fortalece en las tormentas. Un círculo de amor INFINITO que nos sostiene firmes, nos recuerda quiénes somos y nunca nos abandona. Lleva esto como recordatorio: No importa la distancia, no importa la temporada, nunca estás solo. Llevas a tu madre contigo, siempre.
